Es una de las 20 chefs mexicanas de mayor prestigio dentro y fuera de nuestro país. Su especialidad es la cocina mexicana, pero sus viajes la han nutrido de la gastronomía de Europa y Asia. Posee tres restaurantes y conduce un programa de televisión.

El primer acercamiento a la cocina

Siempre hay una sonrisa en su rostro. Ya sea que recuerde el gran comedor en el que su abuelo reunía a toda la familia los domingos, aspire el delicioso olor de unos chiles toreados o pose para una fotografía.

Su figura delgada, atlética, rompe con algunos esquemas del chef regordete o la cocinera entrada en carnes; no, a ella le sentaron bien los años de practicar equitación en su adolescencia, y la yoga, que la mantiene en equilibrio actualmente. Mónica Patiño sabe conducirse entre la gente, conoce los lenguajes de todos aquellos con los que debe involucrarse, desde el ayudante de cocina hasta el empresario o político al que complacerá con un platillo original.

Ella eligió la gastronomía como profesión por una razón sencilla: le gusta mucho comer. Desde niña, recuerda entrando en las cocinas de sus abuelas para ayudar en la preparación de los grandes banquetes familiares.

De ascendencia italiana, pero de fuertes raíces mexicanas, cuenta cómo en las reuniones familiares se servían lo mismo pastas que tamales.

“Lo que más me gustaba eran las nieves de garrafa, además que comíamos muchas futras y postres”. En aquel entonces, a los niños se les destinaba un sitio en la terraza, separados de los adultos.

Hoy, la chef opina que este estilo ha cambiado mucho, pues las nuevas generaciones comparten la mesa con sus padres y sus abuelos, tanto en las casas como en los restaurantes a los que acuden juntos. Además, siente que los jóvenes se involucran cada vez más a temprana edad en asuntos gastronómicos, tanto de manera formal como informal. “Hoy hay más escuelas de gastronomía en México como carrera profesional”, asegura.

1 | 2 | 3 | 4

Todos los derechos reservados. Magazinemx.com © 2007